jueves, 21 de mayo de 2015

ANATOMÍA DE LA CORRUPCIÓN
Contacto con el gobierno, inicio de la corrupción
Los niveles de corrupción en México son propios de una sociedad en la que ni los gobernantes ni gobernados gustan del imperio de la ley y en la que la justicia puede comprarse, exhibe la investigación realizada por María Amparo Casar.
Los niveles de corrupción en México son propios de una sociedad en la que ni los gobernantes ni gobernados gustan del imperio de la ley y en la que la justicia puede comprarse, exhibe la investigación realizada por María Amparo Casar, con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) y el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
El informe “México: anatomía de la corrupción”, presentado por ambas instituciones, recoge que 44% de las empresas en México reconoce haber pagado un soborno.
De ellas, 75% lo hace para agilizar trámites, así como para obtener licencias y permisos. Una tercera parte de éstos se entrega a dependencias municipales.
La investigación —que mide e identifica las causas de la corrupción— registra que las empresas son constantemente presas de estas malas prácticas perpetradas por sus propios empleados.
En la Encuesta de Fraude en México (2010), KPMG reporta que el fraude interno tiene una incidencia de 75%; es decir, casi ocho de 10 empresas que operan en el país lo han padecido.
La incidencia del fraude externo, cometido por una persona ajena a la organización, como un proveedor o un cliente, es de 17 por ciento.
Casar advierte que la corrupción de las empresas en relación con el sector público es un fenómeno muy complejo: “El contacto gubernamental siempre abre la oportunidad para engancharse en un acto corrupción”.
La práctica de corrupción no ocurre únicamente por necesidad, se da también por falta de ética y por codicia, para obtener aquello a lo que uno no es merecedor por ley y/o por mérito propio, destaca la investigación.
En el comparativo internacional, México califica como uno de los países donde los empresarios recurren de manera más frecuente a los sobornos.
Según la encuesta de fraude y corrupción de KPMG, 47% de los emprendedores y dueños de negocios se enfrenta a la “necesidad” de hacer un pago extraoficial para poder operar.
La investigadora expone en su trabajo que las oportunidades de corrupción se dan a granel por el número de trámites a seguir en la apertura de un negocio, y posteriormente gracias a las inspecciones que diversas dependencias están autorizadas para realizar en los establecimientos. “No se trata de eliminar las inspecciones o mecanismos de control, pero sí de desarrollar mecanismos para eliminar la utilización de éstos para extorsionar”, agrega.
En términos de órdenes de gobierno en los que ocurren mayor número de sobornos, ya sea para trámites, permisos, concesiones o asignaciones de proyectos y de obras, es el municipal el que más menciones recibe.

Desde los ciudadanos

La investigación concluye que los políticos y empresarios no monopolizan los actos de corrupción, el ciudadano participa de ellos y su proceder diario reporta niveles de corrupción extendidos.
Es de destacar que si bien los números de la Encuesta Nacional de Impacto y Calidad Gubernamental del Inegi arrojan que los mexicanos se sienten muy honestos, en el 2013 se registraron más de 4 millones de actos de pequeña corrupción.
“Los actos de corrupción no deben ser vistos únicamente como actos cometidos por individuos aislados de un contexto social. La sociedad y la cultura tienen un papel fundamental en la tolerancia a la corrupción y en su combate.
“Los principios inculcados, el temor a la condena moral y al rechazo social, así como el sentimiento de justicia hacia uno mismo y hacia el prójimo son diques eficaces contra la corrupción. Lo mismo ocurre con la creencia sobre la legitimidad y justicia de las leyes y de las instituciones encargadas de hacerlas valer. Cuando estos principios se relajan, la propensión a cometer actos fuera de la legalidad aumenta considerablemente”, advierte la investigadora en la publicación.

Con corrupción no hay desarrollo: Wayne

El embajador de EU en México, Anthony Wayne, dijo que su país da “la bienvenida a la discusión de transparencia y Estado de Derecho” en México.
Durante la Asamblea de la American Chamber, capítulo Monterrey, el embajador agregó que con las recientes reformas estructurales han surgido varios problemas y es necesario que los contratos que se establecerán beneficien a empleadores y trabajadores.
Aseguró: “Para atacar estos problemas es de gran importancia la transparencia para combatir la corrupción, porque el desarrollo no es sostenible sin la rendición de cuentas. Sabemos que en varias comunidades sus clientes sufren por la corrupción y la violencia”. (Con información de Lourdes Flores, corresponsal en Monterrey)
  • 4 millones de actos de pequeña corrupción se registraron en el país en el 2013.
  • 17%es la incidencia de fraude cometido por personas ajenas a una empresa.
  • 5% menos inversión tiene un país corrupto, de acuerdo con el FMI.
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