sábado, 13 de junio de 2015

“En América Latina, la corrupción ha sido un problema permanente”...

 Hay protestas por todas partes en América Latina al diluirse el auge
“En América Latina, la corrupción ha sido un problema permanente”...
“Va a haber una agenda pro-transparencia en la mayoría de los países porque lo pide la clase media”... La agenda del funcionamiento institucional y la transparencia no puede ser aplazada”.
La plaza central de la ciudad de Guatemala estaba atestada de manifestantes que hacían sonar bocinas, agitaban banderas azules y blancas y pedían la renuncia del presidente del país.

© REUTERS/Carlos Garcia Rawlins A unas 1.600 millas (2.600 kilómetros) de allí, miles de venezolanos vestidos de blanco y con flores en la mano exigían el compromiso de que se convocara a elecciones legislativas y se liberara a los presos políticos.
Esto ocurrió el 30 de mayo pero podría haber sucedido casi cualquier día reciente en América Latina. Esa misma semana, el gobierno de Perú había hecho intervenir a la policía antimotines y cerrado las escuelas en la histórica ciudad andina de Arequipa cuando manifestantes que protestaban contra un proyecto minero salieron a la calle, protegiéndose de los gases lacrimógenos con pasamontañas de fabricación casera.
De México a Chile, los latinoamericanos descontentos con los escándalos, el estancamiento de la economía y la incompetencia de los gobiernos han salido a las calles a protestar. A menudo se quejan de los mismos líderes populistas a los que apoyaron en la última década, cuando el aumento de la riqueza debido al auge de las materias primas hizo crecer el gasto público y contribuyó a disimular la corrupción.
“El crecimiento económico de la última década, y en algunos casos la llegada de nuevos partidos al poder, pospuso la evaluación de una profunda ira ciudadana”, dijo Chris Sabatini, profesor adjunto de la Escuela de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Columbia.

El crecimiento de la clase media latinoamericana –unos 49 millones de personas salieron de la pobreza de 2000 a 2010- también ha elevado las expectativas de los ciudadanos respecto a sus dirigentes, señaló Claudio Loser, ex director del departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional.
Corrupción permanente
 “En América Latina, la corrupción ha sido un problema permanente”, explicó Loser. “En los últimos años, han ocurrido dos cosas: el imperio de las leyes se volvió una cuestión más importante y, al mismo tiempo, la clase media emergente y en ascenso está menos tolerante” con los comportamientos ilegales.
Con presupuestos más ajustados, los líderes políticos tienen poco margen para salir de la crisis a través del gasto público. Esto hace de este un momento delicado en la región, aseguró Daniel Lederman, economista jefe adjunto para América Latina del Banco Mundial.
“Estos escándalos salen a la luz debido a razones muy profundas y fundamentales que vamos a tener que abordar”, dijo Lederman. “La oportunidad crea problemas de política económica en momentos de ajuste fiscal en muchas de nuestras economías”.
Los escándalos podrían multiplicar las demandas de mejores prácticas de gobierno de la sociedad civil.
“Va a haber una agenda pro-transparencia en la mayoría de los países porque lo pide la clase media”, agregó Lederman. “Lo piden en Chile y en Brasil, así como lo hacen todos los demás ciudadanos latinoamericanos que viven en democracia. La agenda del funcionamiento institucional y la transparencia no puede ser aplazada”.